Ariel NahuelpanPumas vive una de sus peores crisis en su historia. 10 puntos de 45 posibles lo colocan en el lugar número 16 de la tabla general y con nulas aspiraciones para clasificar a la liguilla una vez más, ya que desde la última vez que fueron campeones en 2011 frente a Morelia, Pumas no ha logrado ingresar a la fiesta grande para pelear por el título. Esto ha generado una gran cantidad de críticas hacia la directiva, cuerpo técnico y jugadores, especialmente a los extranjeros, dentro de los cuales podemos destacar las críticas hacia Airel Nahuelpan, delantero potente que llegó el verano procedente del Barcelona de Guayaquíl, con la misión de volverse el sinónimo de gol de la entidad universitaria. Pero apenas dos goles en 14 partidos jugados y 935 minutos disputados, no reflejan el porqué de su fichaje.

Estos números tan magros por parte del delantero argentino tienen explicación, y todo pasa por el sistema donde lo colocan y por quién lo rodean. Factores que afectan considerablemente su performance individual, ya que es un jugador que depende muchísimo de lo que sus compañeros puedan generar y lo puedan nutrir.

Pumas ha utilizado por lo general un 4-2-3-1, donde Nahuelpan es el centro delantero. Hasta ahí todo es coherente, ya que está bien cobijado por sus compañeros. Tiene un media punta atrás de él y dos volantes abiertos a sus lados. El problema recae en quién le cuida la espalda como media punta. Torres Servín usualmente instalaba a Martín Bravo o Robín Ramírez en esa posición sin que ellos fueron candidatos naturales o aspiracionales para ese puesto. Y es que ni Bravo como Ramírez tienen buenas capacidades asociativas. El argentino basa su juego en velocidad, cambio de ritmo y constantes rupturas, o sea atacar espacios y jugar por fuera, no por dentro. Además cuenta con un rango de pase muy bajo y un último pase muy deficiente. Mientras que el paraguayo Ramírez es un centro delantero con mucha movilidad, ligereza y fluidez, pero con una técnica individual muy pobre. Suele perder la posesión fácilmente y equivocar servicios constantemente.

Por lo que ambos no eran elementos aptos para activar a un eje de ataque como Nahuelpan, quien requiere de una asociación y nutrición constante. Algo que no recibía de los anteriores casos explicados. Y es que Ariel no es un delantero que por sí solo se pueda generar acciones de gol. Es un jugador muy pesado, que le cuesta moverse y darse la vuelta. Asimismo tiene bastantes deficiencias para retener el balón o encarar al rival. Él necesita competir físicamente, ir al choque, ese es su fuerte. Si puede competir en el juego aéreo mejor, ya que por fuerza, altura -1.87 m- y potencia tendrá más posibilidades de ganar el duelo. Características que también pueden ser explotadas para emplearlo como poste, ya que gracias a su corpulencia tiene la facilidad de cubrir y retener el balón de espaldas a portería en busca de que tanto el media punta o los dos volantes externos lleguen a apoyarlo.

En este caso, Luis García sería el idóneo para lograr explotar las cualidades de Nahuelpan. El español ostenta grandes virtudes asociativas y clarividencia para filtrar balones. Cosas que Ariel puede aprovechar rompiendo al espacio entre los carriles centrales. Con espacio en corto, el argentino tiene grandes posibilidades de ganar debido a su potencia. Entonces entre más cerca del área este será mejor, y García sería fundamental para esto. Empujándolo y obligándolo a competir con los marcadores centrales, y que él de igual forma sirva de poste para que Luis tenga la ventaja de recibir de cara a portería por detrás de la línea del balón. Contexto donde se ve más cómodo y afloran sus virtudes.

Los volantes exteriores también juegan un papel fundamental en el juego de Nahuelpan. Ya que ellos tienen la función de conseguir profundidad y ejecutar centros laterales, los cuales pueden y deben ser capitalizados por el centro delantero con facilidad, debido a sus atributos físicos antes mencionados. Y con esto, Ariel tendrá una función muy importante, ya que para ayudar a los jugadores que llegan por banda, tendrá que arrastrar a los defensas centrales hacia el medio campo, sacarlos del área y colocarlos en zonas desconocidas e incomodas para ellos. Esto permitiría que los volantes generarán mano a manos con los laterales sin que los defensas centrales estén escalonados por detrás de ellos, o que lleguen a tiempo para hacer la cobertura.

Ante esto, Nahuelpan no puede jugar en un sistema que lo acomode solo o muy lejos de los volantes creativos o de desequilibrio. Necesita estar arropado y rodeado por estos jugadores. De lo contrario su juego se limitaría muchísimo al grado de no influir en el desarrollo del juego. Ya que por su poca movilidad y capacidad para jugar con el balón, resulta muy fácil la marca por parte de los defensores.

Por lo que la pareja Nahuelpan-García pinta como la mas viable, además de buenos volantes exteriores como Orrantia, Cortés, Bravo o Cándido Ramírez, quienes en este caso no deberán jugar a perfil cambiado para buscar el enganche interior. Sino jugar sobre su perfil natural para buscar amplitud, profundidad y servicios laterales óptimos para su eje de ataque.

Este puede ser un método para explotar las características de Ariel Nahuelpan, un delantero con capacidades para competir físicamente y al espacio en corto. Aspectos que Trejo tiene que identificar de cara al próximo torneo.

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