Otra vez la violencia cobró protagonismo en el fútbol argentino, esta vez fruto del pésimo arbitraje de Argañaraz y sus asistentes.

Con el regreso de Agustín Orion, tras ser convocado para las eliminatorias rumbo al mundial de selecciones, y la continuidad de bajas importantes como Gago y Ribair, Boca Juniors visitó al equipo dirigido por los ex Bosteros Martín Palermo y Roberto “el Pato” Abbondanzieri, en la decimosegunda fecha del Torneo Inicial 2013.

El partido disputado en tierras mendocinas tuvo un inicio con mucha ida y vuelta, un mediocampo como zona de paso, y llegadas para ambos equipos aunque las situaciones más claras con posesión de pelota fueron de Godoy Cruz, con Mauro Óbolo como centro del dominio.  Los Tombinos, hasta aproximadamente los 20’, manejaban el juego y Boca se adaptaba a él, intentando de contra por la falta de conexión de la pelota y Juan Román Riquelme, quien maneja habitualmente los hilos del equipo. Treinta y un minutos pasaron hasta la aparición de Daniel “El Cata” Díaz con un envío al área, que bajó Juan Sánchez Miño para asistir a Emmanuel Gigliotti, quien efectuó posteriormente con gran gesto técnico un autopase y remate con fuerza al poste derecho del arco protegido por Carranza, marcando la victoria parcial para los dirigidos por Bianchi. Pero poco le duró la ventaja a Boca, porque minutos más tarde Castillón abrió la cancha, dándosela a Castellani y éste a José Luis Fernández, quien remató cruzado de zurda, ante un dormido Caruzzo, para que se hiciera efectiva la justa paridad.

Solamente 3’ del comienzo de la segunda parte transcurrieron para que los locales se pusieran arriba del marcador con una jugada nacida en un saque lateral. Un remate de Óbolo direccionado a la parte superior, luego de recoger la pelota del rebote disparado por Federico Lértora que dio en el palo, fue el desencadenante de la superioridad numérica momentánea.

Las polémicas arbitrales empezaron a hacer subir la temperatura del encuentro. Entre la expulsión por doble amarilla a Lértora, un penal no cobrado a Martínez y otro desmedido de David Achucarro al “Burrito” -pateado magistralmente por el defensor Claudio Pérez, que puso la parcialidad final- el equipo mendocino comenzaba a perder la calma.

Todo estalló al finalizar el tiempo adicional, cuando los jugadores se agredieron en medio del campo de juego; discusión que continuó camino a los vestuarios, con Palermo y Riquelme como mediadores principales.

El poco experimentado Pedro Argañaraz efectuó un informe sobre el hecho de violencia, en el que se verían reflejados Pablo Ledesma y Caruzzo por el lado de Boca, y Jonathan Ramis y Jorge Curbelo de Godoy Cruz. Él también fue sancionado, siendo el principal desencadenante de las discusiones, con al menos una fecha sin arbitrar partidos.

Anuncios