townsend

Cada fecha FIFA, el mundo del futbol internacional arroja sorpresas con resultados insospechados o rendimientos memorables de selecciones que se juegan todo por conseguir un boleto al Mundial. Selecciones que se tratan de conformar con la mejor materia prima existente con su nacionalidad, buscando la combinación idónea para hacer frente a uno los procesos más tensos e importantes para una federación de futbol. En estas plantillas podemos encontrar a las grandes figuras del momento, las mediáticas; así como los jugadores que siempre son considerados como indispensables. Pero también se pueden encontrar a los elementos que representan el re-cambio generacional de un país. Los que con su energía, frescura, vigorosidad y talento intacto, buscan abrirse paso en la elite de su selección, y con ello asegurar un lugar en el avión que los llevará a tierras mundialistas. En este caso Brasil 2014.

Y así fue lo que sucedió con Andros Townsend en su debut con la selección de Inglaterra en la última fecha FIFA. Un jugador que desde iniciado el presente curso dejó en claro que quiere ser un jugador importante con el Tottenham, así como con La Rosa, a la cual llegó gracias a la combinación de las lesiones de Theo Walcott, Oxlade Chamberlain, Ashley Young y Aaron Lennon; así como a las grandes actuaciones que ha firmado bajo las ordenes de Andre Villas Boas, tanto en Premier League como en Europa League, donde de igual forma aprovecho las bajas momentáneas de Nacer Chadli y Lennon. Poniendo en jaque al técnico portugués sobre su escalón en la plantilla londinense. Especialmente después de los partidos contra el Chelsea, donde hizo sufrir de más a Ashley Cole –uno de los mejores laterales de Inglaterra- y contra el Swansea, donde por acciones interiores o cayendo por banda destrozó la zaga de Michael Laudrup.

A sus 22 años, Townsend ha estado a préstamo en nueve equipos de Inglaterra en solo cuatro años: Yeovil Town, Leyton Orient, Millwall, MK Dons, Leeds, Ipswich Town, Birmingham, Watford y Queens Park Rangers, donde fue pedido expresamente por Harry Redknapp, uno de los personajes en su carrera que más ha confiado en él por su etapa en el Tottenham y que ha sido testigo de su grata evolución: “Lo traje el año pasado al QPR y en todo momento mantuvo su forma. Esa fue su realización. Demostró que podía jugar semanas tras semana en la Premier League siendo consistente

Hasta que ahora, está temporada tuvo la oportunidad de llegar al primer equipo de los Spurs de manera definitiva, gracias a la gran potencia que tienen sus piernas, y la cual le permiten ejecutar largas carreras en profundidad para generar desequilibrio. Características que evidenció con espectacularidad en Wembley ante Montenegro, y posteriormente ante Polonia. Partidos donde fue sinónimo de rupturas y desequilibrio para Roy Hogdson, quien encontró un nuevo componente para su fluido ataque.

Townsend tiene un gran regate en largo, por lo que necesita espacio para que sus virtudes exploten

Y es que Andros es un extremo puro, el cual basa la totalidad de su juego en velocidad, potencia, cambios de ritmo y dirección. Es un jugador que gusta y se acomoda a jugar a perfil cambiado. Es zurdo pero suele actuar por derecha para aprovechar el buen disparo de media distancia que ostenta. Pero así como es instalado a pierna cambiada para que ejecute diagonales interiores en busca un disparo a puerta, también tiene la facilidad de encontrar salida por fuera. Es decir, no tiene problemas para continuar su trayectoria vertical, gracias a la generosa y movible cadera que le permite ejecutar buenos regates y cambios de dirección aun para continuar su camino pegado a la línea de cal. Estos regates afloran y son más efectivos cuando los realiza en carrera larga y con –bastante- espacio de por medio. Necesita varios metros para que su juego luzca.

Entre menos retenga el balón es mejor. Su futbol tiene que ser fluido y basado en velocidad. El sistema tiene que crearle espacios o en su defecto él mismo debe crearlos. De lo contrario su juego se limita muchísimo

Townsend tiene un estilo muy fluido. Sino detecta que no tiene espacio o metros para moverse, prefiere tocar rápido y desplazarse. No es un jugador que requiera de una asociación constante, ya que sus virtudes explotan en recorridos largos y atacando los espacios que se encuentren libres. Por lo que cuando tiene la pelota en posesión, lo veremos o deshaciéndose de ella rápidamente, o bien, corriendo a máxima velocidad para provocar desbalances en la zaga contraria. No es bueno ni se siente cómodo reteniendo el balón. Esto significa que Andros Townsend es un arma perfecta para los contragolpes o para capitalizar los espacios que deje el rival. Ante esto, el número 17 del Tottemham, opta por retrasar su posición hasta el medio campo para de esta forma hacerse metros donde pueda correr y aprovechar su potencia. De lo contrario su juego se vería limitado por el poco espacio que encontraría, y por ende se ahogaría y se volvería inútil.

El extremo inglés pertenece a una gran camada de jugadores ingleses del Tottenham en compañía de Kyle Walker, Danny Rose, Thomas Carroll, Kyle Naughton o Harry Kane. Siendo él del que quizás mayor trascendencia tenga por el estilo y posición que ocupa, así como por la explosión que está mostrando en el presente curso. Un jugador que ha sabido superar varias adversidades como las múltiples cesiones a las que tuvo que acceder para jugar de forma regular, así como la muerte de su hermano mayor, Kurtis Townsend –defensa central- en un accidente de auto, y a quien le dedicó su debut –con gol incluido- con la absoluta de Inglaterra. Selección que ve con buenos ojos la inclusión de un elemento joven de cara al Mundial del próximo año con hambre de triunfo, gol y potencia convertida en desequilibrio.

Anuncios