México VS Panamá

México debutaba bajo las órdenes de Víctor Manuel Vucetich. Regresaban al Estadio Azteca tras dos derrotas que lo ponían al borde de la eliminación mundialista. Ante esto, el Tri necesitaba sacar una victoria sí o sí ante Panamá, selección con la cual pelea un boleto al repechaje o bien, con algunas combinaciones de resultados, clasificar al Mundial directamente.

Si alguien esperaba un cambio radical en el esquema táctico con Vucetich, estaba muy equivocado. Por lo que México salió de nuevo con un 4-4-2, formación que había sido una constante con José Manuel de la Torre, y que no había funcionado como se esperaba. Eso sí, hubo cambios en la alineación y nombres: Ochoa; Layún, Márquez, Ayala, Torres Nilo; Dos Santos, Peña, Zavala, Aquino; Oribe y Hernández.

México como es costumbre trato de adueñarse de la posesión del balón, lo cual logró con mucha facilidad, ya que Panamá salió con una propuesta muy defensiva; repliegue muy bajo con 4 defensas, 5 mediocampistas y un solo delantero. Gracias a esto, el Tri no tenía problemas para salir jugando a ras de césped. Rafa Márquez y Jesús Zavala eran las primeras opciones de salida. Si el jugador de Monterrey lo hacía, México ejecutaba la Salida Lavolpiana; si lo hacía Márquez, el balón salía por el centro buscando a los medio centros o alguna conexión interior; optaba por una salida lateral con Miguel Layún; o bien, un servicio profundo en diagonal buscando a Javier Aquino o a Torres Nilo si este pasaba a las espaldas del jugador del Villarreal.

Muy pocas veces Panamá presionó la salida de México, y con ello el local tenia la libertad de avanzar hasta medio campo y ganar metros, siendo Rafael Márquez el principal conductor del equipo en la salida, y el primero en comenzar a elaborar.

Asimismo, Vucetich apostó por copar campo contrario con superioridad numérica. Los laterales: Layún y Torres Nilo jugaban muy adelante, alargaban mucho su posición, casi como medio campistas abiertos. Aprovechando los movimientos interiores de Dos Santos y Aquino, volantes que jugaban por fuera pero que hacían movimientos interiores ya que actuaban a pierna cambiada. Pero esto no significó que México obtuviera la profundidad deseada. De hecho fueron pocas las jugadas ofensivas que se gestaron en la banda. Aunque cabe mencionar que Javier Aquino, pese a jugar a perfil cambiado, tuvo buenos aportes en cuanto a desequilibrio, velocidad y provocación de faltas, especialmente en el primer tiempo. No así con Giovani Dos Santos, quien se vio incomodo, perdido e influyendo poco en el partido. Ya que en vez de hacer diagonales en dirección a portería como Aquino; Gio optaba por la naturaleza de su juego hacer diagonales hacia el centro y atrasar su posición para generar volumen de juego. Algo que nunca pudo hacer porque el centro del campo en tres cuartos de cancha estaba muy saturado y había muy poco espacio.

Con estos movimientos, México se defendía solamente con su triangulo defensivo: Márquez, Ayala y Zavala. Ya que el Gullit Peña jugaba muy por delante de Jesús, haciendo movimientos de péndulo y atacando los posibles espacios entre los medio centros panameños y la zaga central. Espacios que muy pocas veces pudo encontrar y explotar, ya que Panamá agrupaba mucha gente en su propio campo, dejando pocos espacios tanto por fuera como por dentro. Además a esto le tenemos que agregar que Peña tuvo muy poca retención de balón e influencia en el juego, pese a que de sus botas se tejió el primer gol de México. Por lo que la selección mexicana sigue sin encontrar al medio centro ofensivo idóneo para la medular.

En cuanto a los centros delanteros: Oribe Peralta y Chicharito, ambos se vieron bien contenidos por la zaga y medio campo panameño. Hernández tuvo nulas opciones para picar al espacio o ganar una carrera tras un pase entre líneas. Caso diferente al de Peralta, quien entendió esto y constantemente abandonaba esa zona para tirarse unos metros atrás, actuando de “media punta”. Haciendo esto, el jugador de Santos Laguna encontró espacios para moverse y ayudar en la parte creativa. Además, gracias al gran sacrificio que tiene recuperó varios balones.

El partido en gran medida estuvo marcado por las tendencias antes explicadas. México dominaba pero sin crear peligro real sobre la portería caribeña. Mientras que las realmente peligrosas emanaban de errores de Panamá y jugadas fortuitas generadas por México, más que por ideas claras o automatismos del sistema; el Tri sigue teniendo problemas para generar volumen de juego y jugar bajo presión.

Para el segundo tiempo, México bajo mucho en su performance. Panamá sin hacer mucho equilibró más el partido y ya no tenía un repliegue tan bajo. De igual forma evidenciaba más tiempo de posesión cuando se hacían del balón, ya no lo perdían tan rápido y fácilmente. Con esto, México se fue diluyendo aún más –caso muy parecido al partido contra Honduras en el Azteca-, hasta que cayó el empate de Panamá. Y aunque fue producto de una clara falta, era indicio de que México comenzaba a tener fracturas como bloque. Entonces comenzaron síntomas muy conocidos en los últimos tiempos: inoperancia y desesperación. Aspectos que se vieron mermados con un espectacular y emotivo gol de chilena ejecutado por Raúl Jiménez, el cual seguramente pasará a la historia del fútbol mexicano como uno de los más importantes.

México se llevó una victoria importantísima, donde evidenció buenos detalles y recursos como superioridad numérica en campo contrario y opciones para salir por bajo con y sin presión. Pero sigue mostrando síntomas graves en aspectos ofensivos para resolver situaciones o abrir defensas. Sin dudas un partido de claroscuros en el debut de Vucetich.

Captura mex vs panama

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