En el 2005, un joven llamado Carlos Vela, ilusionó a un país completo con un gol de palomita en la cancha del Estadio Nacional de Lima, era la final del mundial sub 17 y ese gol rompía con todos los estigmas de un equipo del “ya merito”. Aquella noche mágica de Vela y Gio. Lamentablemente, hoy ya no queda nada de aquel muchacho que portaba con orgullo la casaca nacional. ¿Dónde te nos perdiste Vela?

Todo parece indicar que es capricho por aquella fiesta en Monterrey en el 2011 ya conocida por todos, y desde ahí, lo que parecía apuntar para una delantera de ensueño, con Vela, Gio y Chicharo, ha quedado en eso, en solo un sueño.

¿Dónde quedó la garra, la pasión, el orgullo por vestirse de verde?

Creo que todos a los que nos gusta el futbol, en algún momento, soñamos con ser futbolistas y escuchar tu himno nacional en la cancha, formado con otros 10 guerreros a tu lado que darán todo por poner en lo más alto esa camiseta. Ahora parece ser que eso se perdió. Ya no hay alegría por vestirse de verde, ya no hay ilusión. Ahora parece ser todo comercial, lo vemos claramente por los patrocinios y todo el dinero que la federación se gana con los partidos “moleros” en Estados Unidos, a final de cuentas esto a nivel profesional se convierte en un negocio que tiene y debe redituar.

Ahora bien, si Vela no quiere venir, ¿por qué no sale a decirlo?, ¿por qué lo calla?, está claro que algo trata de esconder y que por intereses no lo quiere hacer público. En eso se ha convertido este excelente jugador, que aunque sus habilidades y técnica son envidiables, su mentalidad es inferior a cualquier futbolista mexicano.

Y en el caso de que México logre el pase al mundial, Vela automáticamente debería estar descartado, porque como dice ese bonito verso “no esperes estar en mis éxitos, si no estuviste en mis fracasos”. Adiós Carlitos Vela, dile adiós a tu mundial donde debiste explotar.

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