Esto es Cruz Azul | Por @PePeR2011

Ya son 4 meses de aquel amanecer del lunes 29 de Mayo, en donde ya había aceptado la derrota aun sin entenderla, y a la fecha, sigo sin entender ¿que faltó?, ¿por qué esos 25 segundos no transcurrieron lejos de la portería?, ¿por qué precisamente le tuvo que pegar en la espinilla a Alejandro Castro?. Estas preguntas han sido las mismas los últimos 16 años para la Máquina, mi máquina. ¿Por qué?.
El ser aficionado del Cruz Azul es algo único en el mundo, estoy seguro, por qué te puede llevar al éxtasis del gol de Teófilio que parecía romper la sequía, hasta la decepción de recibir un gol de ultimo minuto del portero contrario. Recuerdo perfectamente este torneo, y quedará impreso en mi mente por toda la eternidad.
Todo empezó con aquel partido contra el Atlante en la liga, el Cruz Azul venia en un torneo a la baja, muchos (entre ellos me incluyo) pedíamos la cabeza de Memo Vazquéz, esa victoria pues no sonaba mucho, era contra el Atlante, un equipo mas a la baja que el mismo Cruz Azul, pero esa victoria inicio el despegue.
Llego el partido contra el “Ame”, el odiado rival, aquel que en la liga nos había dado un baile soberbio. Fue un partido rocoso, de mucha tensión, en donde el Chaco venia de una lesión y mostró las “amigdalas” que a muchos les faltó en lo que llevaba la liga, ese día el Chaco les demostró a todos lo que es sentir la playera del Cruz Azul, jugadores como él, son los que se vuelven leyenda de un equipo.
En un partido sufrido donde las fallas del Chuletita nos acercaba a los fantasmas del pasado, se definió en algo que le había faltado a Cruz Azul en años anteriores, Perfección, la forma de tirar los penales fue sublime. Esa serie fue una inyección anímica muy importante.
Recuerdo el siguiente partido, yo como aficionado del Cruz Azul, me dirigía al Estadio la Corregidora sin saber a quien apoyaría, al Gallos por simpatía y por esperanza de la salvación, o al Cruz Azul que parecía resurgir de las cenizas, me ganó el Corazón, y orgullosamente porté la playera blanca de la máquina. No tienen idea de lo que es vivir un partido en estadio visitante rodeado de 30 personas apoyando al equipo contrario en un palco, y si, únicamente yo de la maquina. El cruz azul ganó ese partido remontando con agallas y 10 años después volvía a ganar en la corregidora, no saben como disfrute y gocé esa victoria, esa fue la que me hizo creer mas aun en mi maquina.
El torneo transcurrió y una máquina encarrilada, llego a la final con mas entrega que buen fútbol, se encontraba de nuevo con el “Ame”, 2 meses atrás lo había dejado fuera de la copa. Cruz Azul tenia la oportunidad de resarcir todos los últimos 15 años y medio, con un doblete, Liga y Copa. El partido de ida rocoso de igual forma, termino con una mínima ventaja que no daba un ganador. La vuelta fue tensa hasta el minuto 93. Todo parecía girar entorno a romper esa maldición, a los 30 minutos, el cruz azul tenia ventaja de 1-0, 1 hombre de más, y acaba de meter a un delantero mas para matar el partido al parecer, pero al minuto 93 volvió ese maldito “¿Por qué?” que nos sigue en 15 años. En ese momento supe que no ganaría esa final, el equipo por ende, se cayó y terminamos perdiendo en penales.
Las burlas se dieron al por mayor, pero es algo que hace único al aficionado azul, somos de aguante, torneo tras torneo seguiremos comprando el jersey, seguimos viendo a la maquina, seguimos gritando y festejando sus goles, y lo seguiremos haciendo porque esto, esto es amor por los colores, y no importa que nos clasifiquen de pechos fríos, si el amor por la camiseta no se demuestra peleando con cual rival se encuentre, se demuestra volviendo a creer en el equipo, apoyandolo y portando sus colores por orgullo cada fin de semana, desde el estadio o desde la casa. Señores, esto es Cruz Azul!!!
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