Juan Román Riquelme se retiró ovacionado.
Juan Román Riquelme se retiró ovacionado.

Los Xeneizes se afianzan. (Boca 2-0 Quilmes) | Por @CaroMitriani

En la antesala del próximo super clásico argentino, el conjunto dirigido por Carlos Bianchi logró un importante triunfo ante el equipo cervecero, conducido por el nicoleño Nelson Vivas.

En primera instancia, Boca salió a ahogar a Quilmes, hasta que llegó la lesión del jugador Ribair Rodríguez (se habla de distensión o desgarro en la pierna derecha). A partir de eso los xeneizes parecían perdidos y optaron por hacer todo lento para precisar, lo que generó falta de profundidad en los iniciales 20’. Quilmes supo presionar en mitad de cancha con Caneo y Telechea, tratando de frenar y entregándole estratégicamente la pelota a Claudio Pérez, sabiendo que no es de los mejores pies del contrario. Llegando a la media hora de juego, los bosteros encontraron la manera de avanzar con comodidad y definición rápida. A los 33’ apareció Román de 10, tirando una pelota cortada a Gigliotti, que metiéndola de diagonal convirtió el primer gol de la tarde noche en la Bombonera. La ventaja parcial impulsó a Boca -y derribó anímicamente al golpeado  Quilmes- que empezó a dominar el encuentro con más claridad y tranquilidad, en juego asociado e individualidades de Gago, Riquelme, Sánchez Miño, Martínez y Gigliotti.

Durante el segundo tiempo, Quilmes supo arrancar mejor y lograr imprecisiones en los bosteros, que derivaron en cuatro situaciones claras de empate en menos de siete minutos. Orion sufrió mucho este lapso, en los que el cervecero apostó y se animó a atacar su arco con confianza. Aproximadamente a los 11’ Boca despertó y llegó con una jugada peligrosa en pies del “Burrito” Martínez, que no prosperó al momento de la definición. 42 minutos de la segunda parte pasaron hasta la aparición de Juan Sánchez Miño que, filtrándose en la defensa rival, asistió en lo que terminó en un remate de cabeza de Emmanuel Gigliotti para liquidar el partido.

Este Boca tiene, a gran escala, actitudes similares al seleccionado argentino: en retroceso da la ventaja y sufre por falencias en defensa, pero al apretar el acelerador en ataque es muy temible y peligroso para el rival.

Volvió la dupla que todos esperábamos: Gago-Riquelme. Se los vio cómodos, siendo motores de las mejores situaciones del encuentro y brindando seguridad y confianza al resto del once. Las expectativas fueron superiores a lo que se presentó en el partido, pero hay que tener en cuenta que recién es el primero que disputan asociados en lo que va del torneo.

Próximos partidos de los protagonistas:

Quilmes recibe en el Centenario al puntero Newell’s, el sábado 5 a las 16hs. (Hora de Buenos Aires)

Boca Juniors jugará el super clásico en el Monumental, el domingo 6 a las 18:15 hs. (Hora de Buenos Aires)

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