jorge enriquezDesde su llegada a Chivas en la jornada 7 –derrota vs Querétaro 2-0-, Juan Carlos Ortega ha intentado cambiar el esquema del equipo para generar variantes en la elaboración y generación de futbol, así como intentar darle solidez y solvencia a la zaga. En estos intentos, Ortega ha implementado línea de tres centrales, línea de cuatro y línea de cinco. En estas los nombres han sido constantes: Héctor Reynoso, Kristian Álvarez, Víctor Perales y Néstor Vidrio, han sido los centrales, mientras que Miguel Ponce, Jesús Sánchez, Abraham Coronado y Omar Esparza –lesionado-, son los hombres que funcionan de laterales o bien volantes/carrileros dependiendo de la formación que use Juan Carlos Ortega.

Ante León, Chivas salió con 4-4-2; Ponce, Vidrio, Reynoso y Sánchez conformaron la última línea, pero con el marcador en contra 2-0, Ortega decidió tomar una postura más ofensiva. Entró Rafael Márquez Lugo, salió Víctor Perales; ingresó Coronado, salió Jesús Sánchez; y por último, Giovani Hernández y salió Miguel Ponce. Con estas modificaciones, Guadalajara cambio a línea de tres en el fondo. Retrasó a Jorge Enríquez –actuaba de medio centro- a la zaga central para acompañar a Néstor Vidrio y Héctor Reynoso. Chivas formaba entonces 3-3-4, totalmente volcado al frente.

Al final, el Rebaño no consiguió empatar el partido pese a recortar distancias gracias a un gol de Rafa Márquez Lugo al 51’. Pero nos dejó ver un detalle  que pocos habíamos tomado en cuenta: Jorge Chatón Enríquez jugando de marcador central, escenario que por las características naturales del jugador y la función que desempeña como medio centro posicional, arrojan un panorama coherente que podría ser una variante real del jugador tapatío.

Enríquez es un jugador espigado, con una zancada muy larga y una presencia física importante. Rasgos que a simple vista lo colocan automáticamente como un marcador central o bien un delantero sin muchas aptitudes técnicas –a menos que te llames Zlatan Ibrahimovic, Emanuel Adebayor o Peter Crouch-, pero con una gran facilidad para competir físicamente con los defensas y ganar por arriba. Pero este no es el caso, ya que el Chatón cuenta con una dosis de técnica individual con el balón en los pies. No es la más brillante ni mucho menos la más pulcra, pero le alcanza para competir y pararse en la cintura del campo como un medio campista central. Sus largas piernas le permiten robar el balón con facilidad o disputarlo con ventaja si hay espacio en la jugada. Estas mismas piernas, le otorgan un gran desplazamiento en largo con la pelota en posesión y ejecutar largos recorridos para coberturas o repliegues defensivos, así como de apoyo en la transición ofensiva. En este plano lo podríamos comparar con Diego Reyes, jugador del Porto, sólo que sin tanta técnica y agilidad con y sin balón.

chaton

Tomando en cuenta las facetas anteriores que ofrece el juego de Enríquez, es factible que su rendimiento como defensa central sea optimo, y más con regularidad en la zona. Pero mejor aún si actúa en una línea de tres como lo hizo frente al León, y que si bien no brillo o fue contundente en su aventura como defensa central, si es el contexto donde más sobresaldría y el equipo se viera beneficiado. Y es que este escenario obliga a tener centrales con recorridos largos por el gran espacio que se reparten, cosa que Enríquez con su zancada puede ejecutar sin problemas. Asimismo, por automatismo del sistema, los centrales que juegan por fuera, o sea los que acompañan al único defensa central, requieren salida con balón en posesión, pero no solo la capacidad para dar pases y ceder el esférico a los volantes o a los medio centros, sino que también tengan la virtud de poder conducir y comerse metros para avanzar, faceta que el Chatón de igual forma puede cumplir, ya que hemos visto las largas corridas que hace en medio campo hasta zona de ataque o definición, rompiendo su línea.

Ante esto, Jorge Enríquez tiene frente de sí una variante que por su naturaleza, estilo de juego y capacidades, puede ejecutar con total naturalidad en caso de ser necesario o que su rendimiento le permita repetir en esa posición. Lo siguiente para este caso es darle continuidad en una zona que no desconoce pero que no habita regularmente.

Anuncios